«Si esta vía de cooperación interadministrativa era tan ágil y legalmente viable, ¿por qué han esperado tres años para sentarse a hablar con Sagulpa?». La burocracia que ahora el alcalde promete esquivar es la misma que su propio equipo ha sido incapaz de resolver durante todo el mandato
Los vecinos y comerciantes del casco histórico de Telde muestran su profunda indignación y escepticismo ante el último anuncio del grupo de gobierno liderado por Juan Antonio Peña respecto al aparcamiento subterráneo de San Juan. Para los afectados, la propuesta de estudiar una encomienda de gestión a la empresa pública Sagulpa no es más que «otro globo sonda» diseñado para calmar los ánimos y maquillar la falta de gestión a las puertas de finalizar el mandato.
Denuncian que, tras tres años de promesas incumplidas y excusas basadas en la «herencia recibida», el Ayuntamiento vuelva a la casilla de salida utilizando la fórmula de los «estudios de viabilidad» y las «mesas de trabajo». «Llevamos desde 2020 con las barreras bajadas. Que ahora, cuando el mandato empieza a expirar, nos vendan una visita técnica con el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria como un logro es una falta de respeto a los ciudadanos y comerciantes que pagamos los platos rotos diariamente», señalan los portavoces.
La política de los titulares frente a la realidad de los hechos
Esta maniobra responde a una estrategia puramente electoralista para justificar las prisas de última hora. El aparcamiento de San Juan (con 269 plazas inutilizadas) no es un caso aislado de parálisis, sino que se suma a los retrasos históricos del aparcamiento modular de Arnao, San Gregorio o la pérdida de espacios tras el cierre de solares como El Cubillo.
«Si esta vía de cooperación interadministrativa era tan ágil y legalmente viable, ¿por qué han esperado tres años para sentarse a hablar con Sagulpa?». La burocracia que ahora el alcalde promete esquivar es la misma que su propio equipo ha sido incapaz de resolver durante todo el mandato.
Un casco histórico ahogado por las promesas
El comercio tradicional del casco histórico de San Juan sigue perdiendo clientes frente a las grandes superficies debido a la asfixia de movilidad que sufre la zona, que también afecta a usuarios de los juzgados, residentes y visitantes de la Basílica.
Los vecinos y comerciantes ya no aceptan más fotos ni «vías de estudio» que no vengan acompañadas de un proyecto en firme, un presupuesto consignado y una fecha exacta para la reapertura definitiva del recinto. «Los globos sonda ya no se sostienen; Telde necesita realidades, no más propaganda electoral».







