Es muy cínico presumir de independencia cuando necesitó los 60.000 votos que el PP obtuvo en Gran Canaria para sentarse en su sillón de consejero del Cabildo

Ciuca (Ciudadanos para el Cambio) no se presentó como tal (con sus propias siglas) a las elecciones al Cabildo de Gran Canaria en 2023. El partido decidió no concurrir en solitario a la institución insular, integrándose en el Partido Popular.

Resulta esperpéntico que en Telde sean «socios inseparables» y en el Cabildo se comporte como un agente externo que ignora la disciplina de la lista por la que fue elegido. Es una esquizofrenia política que solo busca mantener el poder local mientras se juega a la «rebeldía» en la institución insular.

Chirría cuando un político como Daniel Reyes (Ciuca), utiliza el argumento de ser «independiente» tras romper con la lista con la que se presentó, por una razón fundamental: nadie llega al Cabildo solo.

Para entrar en el Cabildo de Gran Canaria, Daniel Reyes necesitó la estructura, los recursos y, sobre todo, los votos del Partido Popular. Presumir de independencia ahora es ignorar que miles de ciudadanos marcaron esa casilla por el proyecto del PP, no por una candidatura personalista.Reyes no ha sido un verso libre; es un consejero que cambió de estrategia orgánica para ganar una relevancia que dentro del Partido Popular no ha tenido.

El que en la “prensa sueldo” se diga «independiente» la realidad es que se ha convertido en un consejero tránsfuga (según el Pacto Antitransfuguismo). Es un movimiento que, aunque sea legal, éticamente es difícil de digerir para el votante que cree en los programas electorales por encima de los nombres propios. Al final, esa «independencia» parece más una salida de emergencia que una convicción real desde el principio del mandato.

Su discurso de «independencia» es un traje a medida para no entregar el acta. Si fuera tan independiente y coherente con sus nuevas siglas, lo honesto sería entregar el acta y presentarse de nuevo bajo el paraguas de Primero Canarias en las próximas elecciones, en lugar de «secuestrar» un acta que los votantes del PP le prestaron.

Este episodio vuelve a poner sobre la mesa la debilidad de las instituciones frente a quienes utilizan los cargos públicos para proyectos personalistas. «No se puede presumir de independiente cuando se ha llegado al poder en el coche oficial de un partido nacional». Maribel Castro; directora de canariasinformativa.com