Los empresarios de esta zona de Melenara ya reclamaron hace aproximadamente un año la puesta en marcha de un plan parcial ante la falta de espacio disponible. Sin embargo, aseguran que, desde entonces, «todo sigue igual y no ha habido ningún avance»
Más de 24 años han transcurrido desde la última ampliación del Parque Empresarial de Melenara, en Telde. Desde entonces, el hecho de que el Plan General de Ordenación (PGO) no se haya actualizado ha frenado la llegada de empresas internacionales a esta zona comercial y ha impedido que el recinto continúe creciendo de forma ordenada y sostenible. Esta situación, según los empresarios del área, ha provocado que numerosas compañías que podrían haber impulsado la economía local y la creación de empleo hayan pasado de largo. Estiman, además, que el bloqueo urbanístico ha supuesto la pérdida de hasta 1.200 nuevos puestos de trabajo. Ante este escenario, y mientras se materializa el nuevo planeamiento general que ya se encuentra en tramitación, los empresarios reclaman al Ayuntamiento de Telde la aprobación de un plan parcial que permita desbloquear la situación y facilitar la expansión del parque empresarial.
«El coste de oportunidad en esta zona es enorme e incalculable», explica Javier Sampedro, gerente de Econara, la entidad urbanística del parque. Sampedro subraya que los empresarios del área trabajan actualmente en un estudio para cuantificar las pérdidas que les ha ocasionado que el Plan General se haya mantenido inalterable durante todos estos años. El gerente de Econara recuerda, además, que las posibilidades de expansión del parque son muy limitadas por su propia ubicación. «Físicamente solo podemos crecer hacia el mar, porque tenemos la autopista por el poniente, el barranco por el norte y la carretera de Melenara por el sur», señala.
Desde el año 2002 Telde no cuenta con un nuevo planeamiento urbanístico, una circunstancia que ha condicionado el desarrollo del Parque Empresarial de Melenara. No obstante, la semana pasada el Consistorio anunció que había retomado la tramitación del Plan General y lo llevó al pleno del mes de abril, en donde votaron a favor de continuar con el procedimiento de evaluación ambiental estratégica del trámite.
Durante este tiempo el recinto solo ha podido crecer en calidad, dentro de sus posibilidades, mediante la sustitución de modelos constructivos obsoletos por edificios más modernos. Sin embargo, los empresarios sostienen que de haberse permitido su expansión, el parque podría contar hoy con el doble de trabajadores. Calculan que actualmente habría alrededor de 2.400 empleos vinculados a la zona, unos 1.200 más que los existentes en la actualidad.
Empleo de calidad
En esta misma línea, Sampedro destaca que los parques empresariales son también «nichos de empleo de calidad». Según explica, buena parte de las plantillas acaba jubilándose en las mismas empresas, lo que refleja la estabilidad de los puestos de trabajo que se generan en estos espacios. El gerente de Econara insiste, además, en que la zona comercial ya consolidada se encuentra «muy rematada y revalorizada», por lo que considera que una posible ampliación permitiría desarrollar un proyecto «mucho mejor» que el actual. Entre las mejoras que se podrían incorporar, cita la creación de zonas verdes y la habilitación de nuevos aparcamientos para dar respuesta a las necesidades del área industrial.
Oportunidades perdidas
Sin embargo los empresarios ponen el acento, sobre todo, en las oportunidades de inversión que se han perdido durante todos estos años. «Muchas empresas potentes se han interesado por implantarse en este parque empresarial, pero demandaban un espacio físico que no existía», señala Sampedro. Entre esas compañías, cita el caso de una empresa logística interesada en importar vehículos desde Canarias hacia África, así como otras iniciativas vinculadas a diferentes sectores económicos.
Durante este largo periodo, la única vía de transformación posible ha sido la renovación interna del espacio ya ocupado. Así, algunas antiguas naves de hierro fueron demolidas para dar paso a nuevas instalaciones, como el supermercado Lidl, mientras que otras edificaciones obsoletas se sustituyeron por otro supermercado y una gasolinera.
Dos opciones
No obstante, no es viable continuar con este tipo de pequeñas mejoras durante un periodo mucho más largo de tiempo. «Hemos querido hacer también guarderías, parquin sostenibles, y una infinidad de proyectos que no se han podido realizar por falta de suelo urbano. Además, la creación de un plan parcial también supondría una inyección económica muy grande para el municipio.
De hecho, los empresarios de esta zona de Melenara ya reclamaron hace aproximadamente un año la puesta en marcha de un plan parcial ante la falta de espacio disponible. Sin embargo, aseguran que, desde entonces, «todo sigue igual y no ha habido ningún avance». Por este motivo, Econara solo contempla dos posibles vías para desbloquear la situación. «O sale otro Plan General de Ordenación en un tiempo razonable o hay que buscar otras soluciones para zonas estratégicas como la nuestra, con gran capacidad de creación de empleo, y permitir su crecimiento mediante un plan parcial», subraya Sampedro. Elena Montesdeoca; laprovincia.es







