Los tertulianos, reunidos este viernes en San Gregorio, critican que mientras el asesor del alcalde, admite desorden y retrasos, Juan Antonio Peña desempolve ahora el Plan General, justo cuando la ciudad empieza a oler a precampaña
La reunión de este viernes de la plataforma ciudadana “Tertuliando desde la Resistencia en Telde”, celebrada como cada semana en la plaza de San Gregorio, estuvo marcada por un debate especialmente crítico sobre las palabras de Claudio Ojeda, asesor del Alcalde en Telde. Para muchos de los presentes, sus declaraciones no son una simple reflexión política, sino una confesión tardía del fracaso de un gobierno que llegó prometiendo poner orden, arreglar lo que estaba mal y terminar lo que estaba a medio hacer.
La tertulia, integrada por ciudadanos de distintos colores políticos, volvió a dejar claro que este espacio no es una entrevista ni un altavoz de partido, sino un lugar de análisis, contraste y debate abierto sobre la realidad de la ciudad. Y en esta ocasión, la conclusión fue bastante compartida: el gobierno que vendió en campaña que venía a resolver los problemas de Telde reconoce ahora, por boca de uno de los suyos, que ni hay tiempo, ni organización, ni resultados a la altura de lo prometido.
Los tertulianos no salen de su asombro. No solo por ese “ataque de sinceridad” de Claudio Ojeda, sino también por el anuncio del alcalde, Juan Antonio Peña, de volver a sacar ahora del cajón el PGO de Telde, precisamente cuando el ambiente político ya empieza a oler con fuerza a precampaña electoral. Para muchos asistentes, resulta demasiado llamativo que un asunto tan importante reaparezca ahora, cuando ya se acerca el examen de las urnas, y no antes, cuando todavía había margen real para convertir las palabras en hechos.
En el debate se recordó además que los tertulianos de “Tertuliando desde la Resistencia en Telde” llevan más de dos años defendiendo que el Plan General, metido en un cajón durante 24 años, es vital para el desarrollo general, urbanístico y comercial de la ciudad. No como un titular de última hora, sino como una necesidad estratégica para que Telde pueda crecer con orden, con visión y con oportunidades reales.
De hecho, uno de los tertulianos lanzó una propuesta dirigida especialmente a la oposición: que se impulse un calendario serio de trabajo, con plazos y compromisos claros, con el fin de desatascar de una vez el Plan General. A juicio de la plataforma, solo así podrá empezar a caminar de verdad este documento y solo así se conseguirá que en el próximo mandato sea una prioridad real, y no otra promesa que vuelva a dormir el sueño eterno en un cajón del Ayuntamiento.
Uno de los asistentes resumió el sentir general con una frase que marcó buena parte del debate: “Lo grave no es que lo diga la oposición; lo grave es que ese retrato salga del propio equipo asesor del alcalde en Telde”. Porque, según se comentó, las palabras de Claudio Ojeda retratan con crudeza a un pacto que ha pasado de las grandes promesas electorales a la explicación permanente de por qué las cosas no salen.
Durante la tertulia también se habló de obras anunciadas y no ejecutadas, de expedientes atascados, de subvenciones que corren riesgo, de áreas que no responden a tiempo y de una sensación general de falta de mando político. Para varios asistentes, no basta con echar la culpa a la burocracia, a la falta de personal o a los informes cruzados cuando se lleva ya casi toda la legislatura gobernando. Gobernar, decían, es precisamente resolver esos bloqueos, no recitarlos como si fueran una letanía administrativa.
También hubo espacio para la ironía. Algunos tertulianos comentaron que el gobierno local ha pasado del “venimos a ponerlo todo en marcha” al “no da tiempo”, una evolución que resume bastante bien la distancia entre la propaganda electoral y la realidad de la gestión. De la épica del cambio a la resignación del atasco. De la promesa de la solución al catálogo de excusas.
En uno de los momentos más duros del debate, varios asistentes recordaron que Claudio Ojeda presume de haber sido concejal en Telde y en Las Palmas de Gran Canaria con el Partido Popular, pero señalaron también que, según se comentó en la tertulia, suele olvidarse un episodio incómodo de su trayectoria política: el momento en que habría protagonizado un transfuguismo político en la capital grancanaria, dejando a Pepa Luzardo en la oposición. Ese recuerdo sirvió a varios tertulianos para poner en duda la autoridad moral con la que hoy pretende presentarse como voz experimentada para diagnosticar los males del gobierno local.
A partir de ahí surgió una de las preguntas más repetidas de la tarde: ¿la opinión de Claudio Ojeda sobre el desorden, la falta de organización y los retrasos del gobierno es solo cosa suya o es también la opinión real del alcalde, Juan Antonio Peña? Porque para los tertulianos esa es la clave. Si Claudio Ojeda, como asesor de la Alcaldía, dice lo que dice, la duda ya no es menor: la duda es si ha verbalizado lo que otros dentro del propio gobierno piensan, pero no se atreven a decir públicamente.
La reflexión final del debate fue clara. Para “Tertuliando desde la Resistencia en Telde”, lo preocupante no es solo que el gobierno no haya cumplido todo lo que prometió. Lo más inquietante es que, a estas alturas, sea alguien del equipo asesor del alcalde en Telde quien venga a reconocer, de forma más o menos directa, que la legislatura se les ha quedado grande. Y que, justo cuando empieza a apretar el calendario electoral, reaparezcan grandes asuntos pendientes como el Plan General, no tanto como fruto de una gestión constante, sino más bien como un recurso de última hora para vestir de futuro un balance que cada vez suena más a excusa.
Dicho en el tono que quedó flotando este viernes en San Gregorio: cuando uno de los tuyos admite que no hay organización y al mismo tiempo el gobierno desempolva promesas históricas en vísperas de campaña, ya no estamos ante un proyecto ilusionante, sino ante una legislatura que empieza a parecer un cierre por liquidación política.







