Se busca un reconocimiento a la histórica saga de los hermanos Trujillo Artiles “Pollos de La Barranquera”

Una iniciativa ciudadana propone al Ayuntamiento de Telde la nominación de un espacio público con el nombre de los hermanos y saga de luchadores conocidos como los ‘Pollos de La Barranquera” (Manolo, Francisco, Juan y José Trujillo Artiles).

La propuesta (que adjuntamos”), viene sobradamente argumentada serie de motivos históricos, relacionados con el mundo de la Lucha Canaria.

Sin duda una propuesta más que merecida, que esperamos cuente con el acuerdo unánime de la corporación teldense, no en vano los hermanos Trujillo Artíles, han paseado el nombre de Telde por todo el mundo.

Propuesta de nominación

AL M.I. AYUNTAMIENTO DE TELDE, A LA ALCALDESA DOÑA CARMEN ROSA HERNÁNDEZ JORGE Y CONCEJAL DE CULTURA JUAN FRANCISCO MARTEL SANTANA.


Y después de esto, en fiestas y alegrías
con música, banquetes y holguras
se entretenían todo el demás tiempo,
inventando mil pruebas, luchas, bailes,
sobre apuestas, mostrando cada uno
sus fuerzas, gallardía y ligereza.
Antonio de Viana


Sirva este escrito de argumento para que se nomine un espacio público con el nombre de los hermanos Pollo de la Barranquera (luchadores), a nosotros nos gustaría que fuera el parque de la Barranquera por ser un espacio público próximo al lugar donde nacieron y vivieron muchos años. Mantenemos nuestra propuesta en base a sólidos argumentos históricos, etnográficos y culturales relacionados con el mundo de la lucha canaria.

Hagamos un recorrido, aunque sea somero, por la historia de la familia Trujillo Artiles de Telde, más conocida como Los Barranqueras porque allí, en esa zona teldense nacieron, en ella se criaron y siempre orgullosos se sintieron, y sienten, de sus orígenes. Y lo hacemos con unos versos del gran Antonio de Viana, culto lagunero de abuela guanche que supo plasmar el bregar canario en su obra Antigüedades de las Islas Afortunadas. Él fue el primero en reflejar en breves pinceladas nuestra forma peculiar de bregar. Hoy, la lucha canaria, es la manifestación artística, cultural, etnográfica, folclórica, deportiva… por antonomasia de Canarias. No se ha escrito tanto de ningún deporte, ni siquiera profesional, ni de cualquier episodio vinculado a nuestro Archipiélago, como lo que hay escrito de nuestra lucha canaria. Y esto es porque nuestro legado se ha conservado y transmitido de generación en generación gracias a que ha estado estrechamente vinculado a la raíz familiar. Y, en este sentido, los Barranqueras,
como otras tantas familias canarias han mantenido viva la llama de nuestra lucha canaria. Habría que levantar un obelisco, cual el de Tomás Morales en Las Palmas de Gran Canaria, y en él esculpir el nombre de las sagas familiares que han hecho posible que hoy hablemos de lucha canaria. Y, también, el nombre de tanta gente, unos conocidos, otros anónimos o a la sombra, pero que todos recordamos, que han sido santo y seña de la lucha canaria. Porque este conjunto de amantes de nuestra manifestación más genuina hace que podamos decir que la lucha canaria es patrimonio de todos los canarios y de cuantos, sin ver la primera luz en esta parte de Atlántico, se siente de esta tierra.

Estas familias que han abrazado en su seno, como parte inseparable de su forma de ser y de concebir la vida, nuestro legado ancestral deben recibir nuestro homenaje y agradecimiento por merecimiento y para que las futuras generaciones no lo olvide y mantenga viva nuestra lucha canaria, Debemos mantener viva en nuestra memoria todas las sagas familiares que han
hecho posible que hablemos de tradición y de popular y, en este sentido, debemos mencionar a los Ojedas, Castro Morales, los Navarros, los Sosas, los Cortijos, los Callejones o los Barranqueras… y algunas otras sagas de otros tiempos, algunas anónimas, que han escrito parte de nuestra idiosincrasia. Por esto, arropándonos de la cabecera de El Terrero del Sur (espacio televisivo
dedicado exclusivamente a la Lucha Canaria en Este Canal TV del municipio de Ingenio) decimos:

La lucha canaria es patrimonio de todos los canarios, y todos los canarios debemos apoyarla. La Barranquera es un núcleo de población relativamente reciente que se originó en el extrarradio del Telde histórico. Albergó a familias humildes y campesinas
que vivían al amparo de las extensiones de tomateros que cubría buena parte del este y sur de Gran Canaria desde principios del siglo XX. Llegaron a La Barranquera, con la esperanza de un futuro mejor y para no emigrar a Cuba o Venezuela, gente de otras partes de Gran Canaria (San Mateo, Santa Lucía y de otras zonas de Telde) y de otras islas.

En este entorno humilde, y a la vez de gente emprendedora, hay que ubicar al matrimonio formado por Manuel Trujillo Suárez y María Artiles Peña que tuvieron una nutrida descendencia, como era habitual, por otra parte, en las familias en los años posteriores a la desgraciada contienda civil española de los años treinta del pasado siglo XX. El matrimonio tuvo ocho hijos: cuatro hembras y cuatro varones, que a la postre darían lugar a una dinastía de luchadores que pasarían a formar parte de la historia de nuestro vernáculo deporte. Y es aquí donde nos llena de orgullo hablar de nuestro deporte y expresión genuina: la lucha canaria,
La lucha canaria, el hermoso legado que los canarios hemos heredado de nuestros ancestros, ha tenido, y tiene, en la Pila de Telde una de sus más ilustres expresiones. Desde siempre se ha practicado nuestro arte de luchar en los lares del que fuera guanartemato de Telde. En los históricos núcleos de Tara, Cendro, Tufia… y en los de San Juan, San Gregorio, San Francisco… y en los más recientes de Valle de los Nueve, Lomo Magullo, Las Huesas o La Barranquera…
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En Telde se mantuvo y conservó la forma peculiar de luchar que fama y prestigiodieron a los legendarios Doramas, Adargoma, Maninidra, Bentejuí… Un legadoarraigado en el seno de las humildes familias canarias, entre los campesinos y pastores que se deleitaban, cuando el descanso lo permitía, en agarrar en cualquier improvisado terrero. Fueron las familias populares las que guardaron el tesoro que hoy constituye nuestro legado universal: la lucha canaria.

Y se luchaba entonces para defender el bando, que podía ser el barrio o el pago o la localidad, cuando la circunstancia lo requería que solía ser en las fiestas que congregaba a población en torno a la advocación de algún santo.

En todas las épocas han destacado luchadores que han dejado huella en las futuras generaciones y que han marcado a nuestra particular historia. Unos lo han hecho de manera individual, y otros, para los que nuestro vernáculo deporte ha constituido una tradición familiar, lo han hecho formando parte de una saga, como son los casos de los hermanos Ojeda, Castro Morales, Navarro, Sosa, Pollos del Cortijo, Callejones, etc. y a partir de finales de los años cincuenta, sesenta y setenta del siglo anterior a los hermanos Trujillo Artiles conocidos popularmente como Pollos de La Barranquera.


Y quienes son los componentes de esta saga de Los Barranqueras para los que pedimos un reconocimiento público bien merecido como es el denominar Parque Hermanos Pollos de La Barranquera al actual parque situado en La Barranquera.

Ellos son:
Manolo Trujillo Artiles, pollo de La Barranquera I.
Francisco Trujillo Artiles, Pollo de La Barranquera II.
Juan Trujillo Artiles, Pollo de La Barranquera III,
José Trujillo Artiles, Pollo de La Barranquera IV.

Manuel Trujillo Artiles, Pollo de la Barranquera I, vivió la lucha canaria, al igual que sus hermanos, de primera mano en el seno familiar. Su padre era un enamorado de nuestra forma peculiar de luchar al igual que su tío Pancho Artiles, hermano de su padre. Estos fueron sus primeros maestros. Ellos fueron los que transmitieron los valores de nobleza y el arte de luchar a la que, con el tiempo, sería la saga de los Pollos de La Barranquera.

Manolo se inició en la brega casi al tiempo que comenzó a mantenerse de pie. Y lo hizo en el patio de la casa familiar situada en el número 11 de la hoy calle Bentejuí. Allí se reunían amigos de su tío Pancho, que fue también buen luchador, a echar unas luchas y Manolo, desde la más tierna edad, observaba las evoluciones de los mayores que se agarraban y practicaban mañas y técnicas
diversas.

Mozalbete, Manolo conoció de primera mano las enseñanzas del legendario José Rodríguez Franco (maestro Pepito, Faro de Maspalomas) del que sería uno de sus discípulos más adelantados. Pepito vivía en El Ejido a un tiro de piedra de La Barranquera.

Así pues, entre los Barranqueras se vivía muy de cerca el mundo de la lucha canaria que se mantenía viva en las, entonces, nuevas generaciones.

Manolo Trujillo, Barranquera I, regresa de Sidi Ifni donde había participado en la Guerra del Sahara, y se integra en el Unión Telde. Corría el año de 1947, año en el que el Club de Lucha Castro Morales dejaba de competir y con el histórico club, la lucha canaria desaparecía como deporte organizado en Telde (una década después vuelve a resurgir en Telde, a partir del año 1958, con la
vuelta a los terreros del Castro Morales y la fundación del Unión Telde; para satisfacción generalizada de la nutrida y fiel afición teldense.

Por ese entonces era un joven atlético y de notable envergadura que prometía mucho, a poco que mejoraran sus conocimientos del arte de Camurria y Castro Morales; lo que le hizo acreedor al sobrenombre de Pollo de La Barranquera.
Al año siguiente ya era un destacado luchador que hacía barridas, pasando a formar parte de las distintas selecciones y combinados que se conformaban en la isla y partiendo luchas con los mejores.

Fuerte, corajudo, optimista, bregador incansable y con una personalidad arrolladora, inasequible al desaliento. Y a la postre cabeza de cartel de una gran dinastía de luchadores conocidos como Pollos de La Barranquera, saga formada por los cuatro luchadores más arriba mencionados.

La vida deportiva de Manolo, como todos lo conocíamos, estuvo plagada de tardes de gloria en los terreros y también de derrotas, que él siempre acabó aceptando como un reto para mejorar. Dejando lo mejor de sí mismo en los equipos de Telde, de Ingenio y del sur de la Gran Canaria.

Sonados fueron sus desafíos de rivalidad local con Guillermo Rocha, Pollo de Los Olivos, y con Lisandro Rodríguez, Pollo de La Vega Grande. Así como con Manuel Castro, «Estrella del Sur», extraordinario luchador de Ingenio, recientemente fallecido.

Manolo contrajo matrimonio con Juana Bolaños, natural de Ingenio, con la que tuvo tres hijos. La pareja fijó su residencia en la villa cochinera.

Pocos conocemos la etapa de Manuel Trujillo, pollo de La Barranquera I como boxeador. Hizo sus pinitos en el deporte de las doce cuerdas compartiendo entrenamientos con una leyenda del boxeo grancanario: José Calderín Liria, el inolvidable «Kimbo», dirigidos por D. Pedro Monzón (Quico Monzón).

Su pasión por el arte de la lucha no disminuyó al colgar los calzones, sino que la proyectó como Presidente del Club de Lucha Canaria Maninidra del municipio de Ingenio. Llevando, además, la preparación física del equipo, en una época en la que ya destacaban luchadores como Tonono, Tomás del Toro y Antonio Rodríguez “El Costilla”.

También desarrolló una intensa actividad como sindicalista y como agitador social en la clandestinidad, participando en casi todas las reivindicaciones sociales del final de la dictadura del General Franco y en las primeras luchas sindicales tras la posguerra en la CINSA (Salinetas), en la creación de la primera sección sindical de Comisiones Obreras y en las últimas elecciones sindicales del Sindicato Vertical.

Con la llegada de la democracia Manolo fue Concejal en el Ayuntamiento de Ingenio por el Partido Comunista. Donde su verbo apasionado, la defensa innegociable de sus ideas y de los más débiles lo llevó a fuertes, aunque nobles, enfrentamientos con sus rivales políticos. Lo que nunca dejó un pozo de rencor, conservando la amistad y el reconocimiento de casi todos
ellos. Como se puso de manifiesto tras su fallecimiento.

Barranquera I escribió dos libros sobre la lucha canaria, dejando constancia de sus ideas sobre nuestro ancestral deporte y, también, abordando algunos de los problemas relacionados con la lucha canaria en que estuvo inmerso en la década
de los setenta del siglo pasado: «Cacicada en la Lucha Canaria» (1980) y «Diario de la Lucha Canaria en Cuba 1999».

A partir del año 1997 fija su residencia en Cuba y comienza una labor impagable de difusión de la lucha en la isla caribeña. Tarea
no siempre entendida y valorada por los responsables deportivos de la Comunidad Autónoma Canaria.

En 2017 fue reconocido, merecidamente, como Hijo Adoptivo de la Villa de Ingenio, distinción que le satisfizo plenamente y que llevó desde ese momento con notable orgullo.

Fallecido el pasado 4 de julio en Cuba, donde se encontraba de vacaciones. Manolo, el primero de los Barranqueras, ha dejado una profunda huella en el mundo de la lucha y de la sociedad grancanaria.

Francisco Trujillo Artiles, Pollo de la Barranquera II, también conocido como Paco Barranquera, poseía un gran poderío y cuidada preparación física. En los terreros era todo corazón, luchando sin reservas de principio a fin de la agarrada.
Francisco, pollo de La Barranquera II, dio grandes tardes de gloria a la lucha de Telde defendiendo los colores del Unión Telde, del Castro Morales y del Unión Las Nieves, entre otros equipos.

Tras su retirada se desempeño como árbitro del Comité Insular de Gran Canaria durante más de veinte años. Donde dejó sobradas muestras de su perfecta condición física, de sus conocimientos técnicos y sobre todo de su
proverbial honestidad.

Juan Trujillo Artiles, Pollo de la Barranquera III, el de menor talla de todos los Barranqueras, pero de la bravura personificada, capaz de tumbar a hombres que casi le doblaban en peso. Confirmando, frecuentemente, la estrofa del Himno a la Lucha Canaria de Los Sabandeños: “…el chico ganó, el grande perdió como lo hicieron…”.

Formó parte de la plantilla de diversos clubes de lucha canaria (entre otros vistió los colores del Unión Telde, Castro Morales, Unión Las Nieves, Unión Sur de Maspalomas,,,) donde dejó testimonio de su valer y entrega.

José Trujillo Artiles, Pollo de La Barranquera IV, al que llamábamos Pepe Barranquera, el más joven de la saga (16 años más joven que Manolo, el primero de los Barranqueras) que llegaría a ser uno de los puntales de lucha más elegante, con una cadera magníficamente ejecutada, en sus actuaciones en los clubes de lucha canaria Castro Morales, Adargoma, Unión Las Nieves… y, en
Tenerife, en el Puerto Cruz, donde compartió vestuario con uno de los más grandes de la lucha canaria de todos los tiempos: Juan Barbuzano, Pollo de Isora. En la isla tinerfeña defendió los colores del Club de Luchas Granadera de Icod de Los Vinos y del histórico Club de Luchas Victoria donde coincidió con puntales como: José Díaz (El Verga), así como también con otro gran
puntal de la Lucha Canaria: Melquiades Rodríguez (Pollo de Tenerife).

José Trujillo (Pepe Barranquera como muchos lo conocemos) participó en los campeonatos del mundo de Lucha Sambo en la ciudad de Teheran (Persia, actual Irán) junto a Juan Barbuzano Martín, pollo de lsora (El Hierro) además
junto al malogrado Santiago Morales (Chago Morales).

Después de su retirada ejerció labores como mandador de prestigiosos equipos como Acaymo, Maninidra y Castro Morales, además, ejerció de mandador de la Selección de Lucha Canaria de Gran Canaria con Juan Sánchez Martín como presidente de la Federación Insular de Gran Canaria.

Destacar su labor directiva como Presidente de la Federación Insular de Gran Canaria durante el período 2004-2008, así también como Vicepresidente de la Federación Canaria de Lucha Canaria entre 2016-2020.

Ejerció además, como miembro de la Comisión de Seguimiento de la Lucha Canaria en el Exterior, dicha comisión fue creada por el Gobierno de Canarias a través de la Dirección General de Deportes para el desarrollo de La lucha canaria. Participo en dicha Comisión en representación de la Comisión Gestora de la Lucha Canaria en Cuba y que presidia su hermano Manuel Trujillo Artiles (Barranquera I), dicha Comisión Gestora consiguió que la Lucha Canaria fuera reconocida en dicho país siendo oficialmente incluida en el Index como deporte (Dirección General de Deportes de aquel país).

Perteneció como miembro de la Comisión Gestora para el desarrollo de la Lucha Canaria en el exterior, mientras su hermano Manolo Barranquera I desarrollaba la lucha en Cuba Pepe Barranquera IV fue enviado a Venezuela por la Federación de Lucha Canaria para impartir la enseñanza de nuestro vernáculo deporte en la octava isla (Venezuela) impartiendo clases de lucha canaria en los distintos municipios y hogares canarios de dicho país.

Estos son los retazos de las trayectorias deportivas de la saga de los Barranqueras. Trayectorias que justifican sobradamente la presente solicitud para que un equipamiento público como el Parque de la Barranquera pase a llamarse a partir de ahora como “Parque Hermanos Pollos de La Barranquera” (Luchadores). Si no fuere posible ése lugar, pasara a denominar la urbanización
donde está ubicada hoy la piscina de la Barranquera “Urbanización Hermanos Pollo de la Barranquera (Luchadores)”, destacar que en dicha urbanización ya están nominadas calles con personas que han destacado en el mundo de la Lucha Canaria; como Ojedas, Juan Castro Morales, José Navarro, hermanos Pollo del Cortijo, hermanos Callejones, Juan Carlos Suárez