Al mencionar el Faycán, Macías no está criticando la limpieza de Telde, está intentando invalidar moralmente cualquier logro del gobierno actual recordándole al ciudadano una época oscura que poco o nada tiene que ver con los contenedores y las barredoras de hoy

El portavoz de Nueva Canarias , José Luis Macías, no ha estado especialmente oportuno en sus declaraciones referente a la concesión de la “escoba de platino a Telde”, vinculándola a una estrategia propagandística “ya utilizada en el Caso Faycán” dixit. Ha incurrido en una valoración poco oportuna, confundiendo churras con merina introduciendo un elemento caduco que no aporta nada ni contribuye al debate de cara al futuro.

No viene a cuento mezclar la obtención de un reconocimiento institucional con un episodio que sacudió profundamente los cimientos de Telde. Vincular ambos hechos no solo resulta improcedente, sino que desvirtúa el sentido del galardón y distorsiona el debate público, al traer a colación un asunto que pertenece a un contexto distinto y ya ampliamente abordado.

Desde la responsabilidad institucional, este tipo de manifestaciones no contribuyen a un debate sereno ni constructivo. Al contrario, introducen elementos ajenos que nada aportan al reconocimiento obtenido ni al trabajo realizado.

Nos sorprende sobremanera porque Macías suele ser prudente y riguroso en sus valoraciones públicas, sacar a colación el Caso Faycán en el contexto de un premio a la limpieza es, como poco, un anacronismo forzado que embarra el debate público de forma innecesaria.

Utilizar un caso de corrupción de hace veinte años para valorar un reconocimiento técnico actual sobre gestión de residuos es aplicar una «mancha perpetua» que no permite a la institución avanzar ni ser evaluada por sus méritos presentes.

La Escoba de Platino evalúa la eficacia de la recogida de basura, el reciclaje y la limpieza viaria actual, mezclar ambos temas es una falacia de asociación. No hay un nexo lógico entre la gestión operativa de los servicios de limpieza de hoy con los presuntos delitos de hace dos décadas.

Buscar el titular fácil mencionando la palabra «Faycán», que siempre genera impacto, pero aporta valor cero a la gestión municipal de hoy, cuando un portavoz recurre a la «herencia recibida» o a fantasmas del pasado tan lejanos, suele interpretarse como una estrategia de «tierra quemada». Al mencionar el Faycán, Macías no está criticando la limpieza de Telde, está intentando invalidar moralmente cualquier logro del gobierno actual recordándole al ciudadano una época oscura que poco o nada tiene que ver con los contenedores y las barredoras de hoy.

El Caso Faycán hoy en día tiene varias implicaciones negativas para el debate, porque ya pasó por los tribunales, tuvo sus sentencias y, lo más importante, tuvo su castigo en las urnas. Pretender que la ciudad —y sus logros técnicos actuales— siga pagando una «penitencia eterna» es una falta de respeto a la propia evolución de la administración y a los técnicos que trabajan en ella.

Este tipo de estrategias asumen que el ciudadano no sabe distinguir entre la gestión de un servicio público en 2026 y un sumario judicial de 2006. Es tratar de activar un «resorte emocional» de indignación antigua para tapar un éxito presente.

Este tipo de estrategias asumen que el ciudadano no sabe distinguir entre la gestión de un servicio público en 2026 y un sumario judicial de 2006. Es tratar de activar un «resorte emocional» de indignación antigua para tapar un éxito presente.

El riesgo para Macías y Nueva Canarias

Al utilizar este recurso, Macías corre el riesgo de parecer un portavoz anclado en el resentimiento. En lugar de debatir si el contrato de limpieza es caro, si hay pocas papeleras o si el reciclaje es eficiente (críticas legítimas y necesarias), se desvía hacia el lodazal político. Al final, cuando la única herramienta que tienes es recordar los pecados del pasado de los demás, das a entender que no tienes propuestas constructivas para el futuro.

Es una táctica de distracción que, más que desgastar al gobierno, suele terminar desgastando la credibilidad de quien la usa por puro oportunismo. Maribel Castro:directora de canariasinformativa.com