En un ejercicio de cinismo político, Juan Antonio Peña ha delegado las áreas de Transparencia y Tecnologías de la Información precisamente en Juan Pablo Rodríguez. Resulta un insulto a la ciudadanía que la gestión de la claridad institucional recaiga sobre quien ha protagonizado un episodio de opacidad y ruptura con el mandato democrático de las urnas

La política en Telde ha cruzado una línea roja ética y democrática sin precedentes. Bajo el mandato de Juan Antonio Peña, el Ayuntamiento se ha transformado en un mercado de voluntades donde la lealtad a los votantes se intercambia por delegaciones y sueldos públicos. El reciente «acomodo» del concejal Juan Pablo Rodríguez, tras su salida de Más por Telde, confirma que este Gobierno no se sustenta en programas, sino en el transfuguismo institucionalizado.

Un gobierno sostenido por la traición electoral

Con la incorporación de Juan Pablo Rodríguez a la lista de concejales no adscritos «premiados», Peña suma ya dos piezas clave en su esquema de poder que han dado la espalda a las siglas por las que fueron elegidos. Al igual que ocurriera con Janoa Anceaume (ex-Vox), el alcalde ha vuelto a utilizar el decreto para blindar el estatus económico y político de un concejal que, por ley y ética, debería carecer de privilegios tras abandonar su formación original.

La paradoja de la «Transparencia» delegada a un tránsfuga

En un ejercicio de cinismo político, el alcalde ha delegado las áreas de Transparencia y Tecnologías de la Información precisamente en Juan Pablo Rodríguez. Resulta un insulto a la ciudadanía que la gestión de la claridad institucional recaiga sobre quien ha protagonizado un episodio de opacidad y ruptura con el mandato democrático de las urnas.

Desafío al Pacto Antitransfuguismo

Esta estrategia de «acomodo» sistemático supone un desafío frontal al Pacto Antitransfuguismo y a la jurisprudencia del Tribunal Supremo. Mientras el alcalde se escuda en informes jurídicos de parte, la realidad política es incuestionable: se están utilizando recursos públicos (sueldos superiores a los 45.000 € y áreas de mando) para evitar que el pacto de gobierno se desmorone.

Telde no puede ser el laboratorio donde se retuerce la Ley de Bases del Régimen Local para mantener mayorías artificiales. Juan Antonio Peña está comprando estabilidad a cambio de degradar la salud democrática de la ciudad.