El portavoz municipal de Nueva Canarias en Telde fue crítico con la concesión del escobillón chapado al Servicio de Limpieza. José Luis Macías, como líder de NC y representante en el plenario, tiene código abierto para esgrimir una opinión o parecer sobre cualquier asunto municipal. Como en otras tantas ocasiones, lo hizo, pero sin medir la profundidad del comunicado -o sin leerlo antes, si no lo redactó él- y se fue a una inexplicable posición flotante, retrocediendo 20 años a un espacio que ni él conocía en su mocedad
Unos cuantos integrantes del gobierno de Telde andan privados de su juicio a cuenta de un premio concedido a una ciudad presuntamente limpia, galardón que se otorga en base a las excelencias de una limpieza que la ciudad no tiene; cierto que no siempre la culpa es del deficiente servicio que se presta, pues un porcentaje de la suciedad de la ciudad la tienen ciudadanos incívicos y guarrillos que para nada piensan en la colectividad ni en nada parecido.
Con esa algarabía que parece dar la pertenencia de un escobillón dorado, concedido no se conoce bien en base a qué criterios, y quizá con más lectura documental que inspección visual, hay muchos concejales en ejercicio, y hasta el propio alcalde, que se olvidan que hay premios a los que la ciudadanía concede una dudosa reputación; hay épocas pasadas cuyas formas de actuación no se olvidan, y muchos galardones llegan de instituciones privadas que no son ONG precisamente.
En ese tramo de celebración aparece el portavoz municipal de Nueva Canarias para, fiel a su papel como oposición, criticar la obtención del escobillón chapado. José Luis Macías, como líder local de NC y representante en el plenario, tiene código abierto para esgrimir una opinión o parecer sobre cualquier asunto municipal. Como en otras tantas ocasiones, aquí también lo hizo, pero sin medir la profundidad y calado del comunicado -o sin leerlo antes, si no lo redactó él- y se fue a una inexplicable posición flotante, retrocediendo 20 años a un espacio que quizá ni conocía en su mocedad.
Dando muestras de un líder político imberbe, para justificar la estrategia del gobierno municipal con el premio, se fue a comparar líneas de actuación en ocasiones similares y rescató un asunto ni por asomo parecido, ni con parangón parecido ni cotejo que se le asimile. Quiso poner en marcha ‘el ventilador de la caca’, pero se equivocó al establecer la posible compra de un escobillón con un asunto de infausto recuerdo para Telde, en el que hubo personas absueltas después de todo el ‘affaire’ y otras que ya no están; y las personas son siempre importantes. ¿Cuál era su pretensión al intentar aventar restos de una ‘porquería’ seca, casi olvidada, y que repercutió en vidas humanas?
José Luis Macías, el líder teldense de Nueva Canarias, como ciclista aficionado que es, conoce perfectamente lo que es ‘una pasada de frenada’, y creo que en este caso debe aplicarse, como infractor, ese descuido de las normas de circulación política. En una etapa de mucho ruido nacional, y siempre considerando que la política puede ser un arte cambiante, hay que erradicar comportamientos aparentemente inadecuados verbalmente, y fuera de lugar, o de tiempo, sobre todo cuando no aportan y cuya salida a escena no se sabe a qué directriz obedece. Más importante aún, y vinculado a la humildad personal: cuando alguien cree que se ha podido equivocar, recoge velas y pide disculpas, algo que aquí no ha sucedido aún. Antonio Sánchez (periodista)







