Juan Dávila-García. Radiotelegrafista del Estado

 Esta afirmación, con la que titulo el presente trabajo, es la realidad más que palpable, -especialmente en la parcela futbolística-, de lo que está sucediendo en nuestro país, donde una serie de periodistas y colaboradores, que realizan los programas dedicados a este excelso deporte, en televisión, radio y prensa, se limitan a hablar de un solo equipo, -el Real Madrid-, lo que acredita un “peloteo y un nepotismo” donde lo patético brilla con luz propia, obviando a otros equipos que existen en España, que indudablemente también acreditan un excelente cache, o quizás sea motivado por algún tipo de estipendios que reciben… para expresarse así. Como dice el refrán “todo es posible en Granada”, máxime cuando España está patas arriba, y las prebendas no son especialmente para los más débiles.

En la década de los años cuarenta de la pasada centuria, fueron muchos los equipos españoles que visitaron Las Palmas de Gran Canaria, recordar al ya citado Madrid, Atlético y otros posiblemente con menos prosapia. Venían a competir con los equipos más punteros de la isla, que teóricamente y por razones obvias se suponían inferiores. Pero lo que ocurrió fue todo lo contrario, ya que los equipos de la tierra, el Real Victoria y el Marino CF, le complicaron la vida a estos “opulentos” clubes madrileños venciéndolos en buena lid.

Tanto el Real Victoria como el Marino, tenían unas plantillas de excelentes jugadores, muchos de los cuales terminaron jugando en la Primera División, algunos en estos mismos equipos, los victoristas contaban en sus filas con, Luis Miranda, Castulo, los hermanos Marín, Pacuco Penichet, Rafael Mujica, Pacuco Jorge, Alfonso Silva, Hernández “el chato”, como las figuras más destacadas, el Marino CF también disponía de excelentes jugadores tales como, Cristóbal Dávila, Farías, Victoriero, Sanabria, Tomas, Hernández “Lobito Negro”, Luis Molowny, Minguini Socorro.

El Real Madrid que estaba clasificado en zona de descenso en la Liga trajo a, Bañón, Clemente, Molero, Huete, Ipiña, Belmar, Prudén, Barinaga, muchos de los cuales eran internacionales. Pero con todo este potencial cayó derrotado en los dos partidos que jugó contra los citados equipos canarios. En el Atlético, destacaban, Tabares, Mesa, Aparicio, Gabilondo, German, Machín, (que formaban el centro del campo de la Selección), Asdrover, Arencibia, Elicegui, Paco Campos, Enrique. Entre sus miembros cuatro canarios, Mesa, Machín, Arencibia y Campos.

La venida a Las Palmas de los dos equipos madrileños significó los fichajes de Molowny, por el Madrid, Alfonso Silva y Rafael Mujica por el Atlético. Pasado algún tiempo también se fueron a la península a jugar en equipos de Primera, Castulo, Cristóbal, Hernández, Farías.

En aquellos años en España existían una serie de cronistas deportivos, que ostentaban un enorme prestigio a nivel internacional, sus artículos generaban una verdadera pasión entre los aficionados al fútbol, estos eran: Eduardo Teus, Pedro Escártin, Riensi, escribían en los periódicos especializados entre estos Marca. 

Teníamos también a Matías Prat y Enrique Mariñas excelentes spikes, que no solo destacaban retransmitiendo los eventos deportivos, sino que incluso lo hacían de los taurinos más importantes. Esta pareja inimitable tuvo un gran éxito en los Campeonatos Mundiales de fútbol de 1950 celebrados en Brasil.

En el periodo comprendido entre los años antes de Cristo, 476 al 221, un deporte llamado “cuju” hace su aparición en China, generando una gran popularidad, la palabra citada como cuju traducida al castellano quería decir, “patear la pelota con los pies”. También se tienen referencias que incluso en el antiguo Egipto, se llegó a practicar algo semejante al cuju chino. La práctica de este juego a veces “violento”, adolecía de las reglas más primitivas que lo rigieran lo generaba algún problema durante los enfrentamientos. A principios de 1860 se crearon las primeras reglas conocidas, y en 1863, doce clubes londinenses constituyeron un Cuerpo llamado la Asociación del Fútbol, que se representaba con siglas, FA, que en la actualidad  realiza la popular Copa FA, esta asociación formalizó unas reglas incluyendo las que cada equipo practicaban por su cuenta.

Desde Inglaterra se extendió fácilmente por,  España, Francia, Países Bajos, Suecia, y ya habiendo surgido en el cono Sur del continente americano, dispusieron crear un órgano de gobierno mundial, como fue la FIFA, organizadora de los Campeonatos Mundiales de Fútbol. En EE.UU, península de Corea y Filipinas se le llamó “soccer” o assoccer.

En la actualidad ver u oír los diferentes programas dedicados al fútbol en televisión, es una verdadero “martirio”, y hasta una provocación a la ciudadanía, donde una serie de periodistas deportivos carentes de los conocimientos más básicos de este deporte, se implican en hacer una serie de manifestaciones, en algunos casos hasta “temerarias” para un profesional que se precie, estos personajes que actúan de esta forma tan “negativa”, son muy conocidos de todos: Siro López, Tomas Roncero, Roberto Gómez, que solo hablan de su querido Real Madrid.

Aquellos periodistas deportivos de antaño, que participaban en una serie de programas bastantes “mejores” que estos que están de moda en la actualidad, jamás dejaban entrever sus sentimientos hacia un determinado club, sino que realizaban su trabajo con una total imparcialidad, José María García, Vicente Marco, Joaquín Prat, Hector del Mar, José María Puyal al que García llamaba doctor, Juan Antonio Fernández Abajo.

El Madrid, de don Santiago Bernabeu y de don Luis de Carlos, siempre se distinguió por la enorme “clase”, que poseía aparte de la de sus jugadores, y por todo ella admirado donde quiera que iba a jugar, hoy después de una serie de presidentes totalmente inadecuados para un equipo de esta talla, generado por una serie de circunstancias entre ellos el actual, el Madrid reconociéndose su extraordinaria historia deportiva, en lo social deja mucho que desear, por eso le silban y le gritan especialmente a una serie de jugadores prepotentes y antipáticos, dado su comportamiento en el campo, donde se creen unos verdaderos “dioses”, incluso uno de sus componentes tiene problemas judiciales, estando vetado para jugar en la selección de su país.